sábado, 10 de agosto de 2013

Ojos caídos

Ojos caídos, transparente tu mirada
Tu despertar, una fría mañana.
Un aroma a café que me invade, que me llama.

Un cielo gris no sacude mi alma.
No verte al alba enfría mis sábanas.
Esa ausencia… me mata.

Un pájaro golpea mi ventana.
El ave me cuenta que allá afuera una vida se desata,
Que tus ojos han provocado una desgracias que no para.

Mas ya no tiemblo, mas ya te entiendo.
Tu culpa no era tuya.
Tu mirada no era profunda.
Era mi alma, mi alma que no se percataba.

Te dedicaré mis lágrimas y mis memorias.
Te llevaré flores, te llenaré de canciones.
Agradeceré por haberte conocido…

Pero hoy rogaré conocerte.


Federico

viernes, 9 de agosto de 2013

No temas

Este es otro del año pasado.


No temas. No, no temas. Naciste libre, para dar rienda suelta a tu vida, para demostrarle al mundo que un humano también es capaz de volar. No temas, porque el tiempo hará su trabajo: congelará los relojes en alegrías y momentos para que puedas volver a ellos cuando un impulso te falte. No temas, tu alma está esperando que la movilices, que seas tú mismo el norte y la desorientación.

No temas, que tus miedos serán noticias e inmediatamente olvidos, pues si no lo son al menos para ti, la libertad puede que te falte.

¡Oh razón, ¿por qué me castigas?! ¿Por qué te contradices? ¿Será que debo desterrarte para alcanzar el vuelo y trasportarme hacia el nodo al que pertenezco? Si es así, pues entonces vete de mí, porque siembras los peores terrores en mis pensamientos y delirios, y cosechas vendas que me amarran, que me ciegan, que me callan.

Quiero contemplar la realidad, quiero dejar de ser un habitante de la caverna de aquella tan famosa alegoría. Ponle nitidez a mis ojos, que tanta incertidumbre está generando una lucha interna en mi cuerpo.

Dibujo bosquejos de certezas, camino todos los planos, pero ni siquiera sé con claridad sobre qué transcurro últimamente. Busco llenar vacíos, recomponer tristezas; busco en el espacio, en ese infinito mundo de huellas perdidas… de pasados olvidados, de olvidos forzados, de olvidos protectores, de manchas dolorosas. Busco un aliento y lo hago en el polvo, entre cachivaches esperanzados de reconstruir un mapa frágil, pero un camino hacia la potencial verdad.


Es difícil decirte que no temas… pero no dejes de intentarlo.
Federico
30/11/12

viernes, 26 de julio de 2013

El otro yo perturbador

Y te veo, con la mirada perdida, tus labios contraídos y el dolor resumido en una lágrima. Divagas, caminas sin sentido por senderos grises que te llevan a la nada. Espirales, remolinos, figuras circulares. El infinito. El más allá. El allá que nunca es aquí. ¿Cómo expresarte la forma en que te ves? ¿De qué forma te explico lo que me causa imaginarte?
Tu rostro sucio, tu cuerpo lastimado, tus ropas ajadas. Aquel lino alguna vez inmaculado que intenta esconder tus heridas, pero que se deja caer en el triste destino de terminar percudido por el malestar hecho sangre.
No pierdas el tiempo. Regresa, no necesitas irte. Donde quiera que vayas no está tu renacer; y tal vez aquí tampoco, pero este es terreno conocido y aunque paradójico suene, quizá te queda cómodo. Tus pies están cansados, tus fuerzas no son las mismas; no confías en ti, se ve que no sabes quién eres. Pero qué más da. Nada va a cambiar, el sufrimiento es un componente tan tuyo, que dudo que tengas escapatoria.

Sí, soy tu conciencia, y hoy te obligo a que caigas. 

Federico
junio, 2013

miércoles, 10 de julio de 2013

Segundos Incandescentes

Segundos incandescentes, flores cortadas, una poción de lágrimas y sonrisas; un alma sentida que siente golpes, que calla y grita, pero que sonríe cada vez que puede, aunque por momentos un “no sé” deambulante y molesto se lo impida. Pájaro quiso ser y volar más allá de “las voces malas”; pero no más que pequeño e indefenso se sintió.  Encuentra su lugar constantemente con la misma rapidez que lo pierde. Es nómade y sedentario, es multipolar, es camaleónico. Es una persona más, si bien sabe que hay algo “especial”.  Cree que puede con todo y una vez más la duda le aqueja. Se sorprende porque ve estrellas, porque se alivia, porque se mueve, porque algo lo motiva.
Sus manos lo libran, las letras y los trazos. Garabatos y borradores son su cable a tierra, su sentir, su expresión, su secreto y su inconsciente. Son todo lo que él es, son todo lo que siente y lo que vive, todo lo que anhela, todo lo que lo distrae, lo que sueña, lo que le cuesta expresar y lo que no quiere decir.

Es todo lo dicho y no es nada eso… 
Federico

jueves, 4 de julio de 2013

Líneas

Nadie dijo que esto iba a ser fácil, y estaban en lo cierto; pero de la misma forma, nadie dijo que esto iba a ser tan satisfactorio, ¡y sí que lo es!
¿Por qué debo hacerte feliz? ¿De qué me sirve tu felicidad si no es la mía y ni intenta serlo? ¿Por qué debo resignar mis alegrías para continuar formando parte del circo y la fantasía en que estás inmerso? ¿En qué te afecto?
No eres tan bueno como te crees y tus pensamientos tampoco cayeron del cielo. Un halo de falsedad se asoma atrás de ti, rasgos de grandeza, superioridad y orgullo se ven constantemente en tu actuar. No te creas normal, no te queda bien; y esta vez te lo digo en serio.
Seguramente me ignorarás, sentirás furia al notar mi presencia, querrás demostrar tu valentía y paradójicamente mediante la cobardía y la suciedad de la violencia. Pero, qué más da, si lo vivido, aunque sea escaso, me demostró que los golpes físicos son los menos dolorosos.
¿El amor? Eso sí que me dio gracia. Al parecer no está en mi destino más próximo. Pareciera no ser el tiempo, ¿verdad? No digo que lo necesito, pero quién no lo anhela. La soledad, a veces se siente demasiado…sola, quizás. Y sí, valga la redundancia. Y sí, estoy un poco desequilibrado y mis pensamientos son convulsos y desordenados, casi como si estuvieran pintando las sombras, un esbozo de mi personalidad. Es que si no expresaran un poco de mí, entonces exteriorizar las cosas me costaría un tanto más de lo que ya me cuesta.
¿Qué sería de mí sin ti? No sé; y es que en realidad no sé a quién me dirijo… pero a la vez se me ocurren tantos destinatarios. ¡A cuántos podría formularle este interrogante! No voy a negar que esto me muestra muy dependiente y rodeado de esos objetos de valor tan imprescindibles para el ser; y tengamos en cuenta que cualquiera que me lo discutiera estaría mintiendo.
Las líneas siguen, las letras también. El contenido tal vez se haya estancado uno o más párrafos atrás, pero mi mente no; ella continúa, divaga, da vueltas, canta; luego puede que entristezca, pero inmediatamente a continuación gritará y comenzará a pintar; entonces seguirá funcionando y  sin tener la certeza de poder parar, de si le resultará favorable descansar un instante.

Federico
Agosto, 2012




sábado, 29 de junio de 2013


Impresionante canción de Violeta Parra.

Volver a los 17

Volver a los diecisiete después de vivir un siglo 
es como descifrar signos sin ser sabio competente 
volver a ser de repente tan frágil como un segundo 
volver a sentir profundo como un nino frente a Dios, 
eso es lo que siento yo en este instante fecundo 

Se va enredando enredando, como en el muro la hiedra 
y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 
como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

Mi paso retrocedido, cuando el de ustedes avanza 
el arco de las alianzas ha penetrado en mi nido 
con todo su colorido se ha paseado por mis venas 
y hasta la dura cadena con que nos ata el destino 
es como un dia bendecido que alumbra mi alma serena 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 
y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 
como el mus guito en la piedra, ay si, si, si 

Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber, 
ni el mas claro proceder ni el mas ancho pensamiento 
todo lo cambia el momento colmado condescendiente, 
nos aleja dulcemente de rencores y violencias 
solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 
y va brotando, brotando como el mus guito en la piedra 
como el mus guito en la piedra, ay si, si, si 

El amor es torbellino de pureza original 
hasta el feroz animal susurra su dulce trino, 
retiene a los peregrinos, libera a los prisioneros, 
el amor con sus esmeros, al viejo lo vuelve nino 
y al malo solo el canino lo vuelve puro y sincero 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 
y va brotando, brotando como el mus guito en la piedra 
como el mus guito en la piedra, ay si, si, si 

De par en par la ventana se abrio como por encanto 
entro el amor con su manto como una tibia mañana 
y al son de su bella diana hizo brotar el jazmín, 
volando cual serafín al cielo le puso a retes 
y mis anos en diecisiete los combirtio el querubín 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 
y va brotando, brotando como el mus guito en la piedra 
como el mus guito en la piedra, ay si, si, si

En vías de desarrollo


Otro escrito del 2012. Lo que digo en este texto tiene su fundamento en mi experiencia personal y en las vivencias de gente conocida. Espero les guste y BIENVENIDOS nuevamente al Blog.


Aceptar la homosexualidad, como ya se sabe y como ya expresé en los textos anteriores, implica cambios. Las líneas, a continuación, demostrarán mi idea acerca de los cambios en la concepción y en la vivencia del amor, en la definición completa de la homosexualidad, en la aceptación de ser gay y en la interpretación, no sé si certera, pero sí más lógica y sana a mi forma de ver.
Según lo vivenciado y según las experiencias de otras personas, la homosexualidad se desarrolla de la siguiente manera al momento de “llegar” a la vida de la persona: en una primera instancia, el sujeto se niega a aceptar que es gay. Luego, cuando se da cuenta que siente atracción por personas de su mismo sexo, se aferra, consciente o  inconscientemente, a una supuesta bisexualidad (algo que no me resulta fácil entender, pero que no viene al caso desarrollar ahora) para evitar aceptar definitivamente su sexualidad, y por ende ve necesario tener una experiencia con alguien del sexo opuesto; no obstante, internamente y un poco más consciente de su sentir -literalmente hablando-, la duda y el planteamiento de un posible fracaso en esta decisión de probar, torna insegura a la persona. Por último, por así decirlo, uno mismo (a esto lo hablo desde lo vivido), en muy poco tiempo y después de una larga meditación y de un replanteamiento de una serie de tópicos relacionados a la sexualidad, percibe un quiebre, un “clic” en su mente, y es ahí cuando se percata y asume (de más está decir que internamente) que es gay.
La etapa en que uno se plantea la bisexualidad, es difícil en el hecho de que uno está constantemente viendo la forma de negarse a lo que le pasa, de plantear esto nuevo como una infelicidad eterna, como una suerte de apocalipsis. Lo que se piensa, o lo que uno intenta pensar, es que uno sólo es capaz de amar a alguien de su sexo opuesto, y consecuentemente que es totalmente incapaz de enamorarse de alguien igual a uno mismo. Para un hombre que cotidianamente se siente excitado al ver a otro hombre, empezar a pensar en que siente necesidad de entablar algo más que una amistad con una mujer, es algo que lo alarma, que lo “desnuda”, que lo hace sentir indefenso y perdido. Es entonces que uno no sabe qué hacer, cómo actuar, y en consecuencia, en el momento en que debe probar su sexualidad biológica y después de un análisis incansable, logra asumir que gay. Es preciso aclarar algo: creo que a la mayoría le pasa lo mismo, de pensar que uno está usando a esa persona del otro sexo con la que intenta algo para sacarse las dudas; y hay que darse cuenta de que no es así. La persona está bastante cegada en este momento y pone lo mejor de sí para hacer feliz a la otra persona. Pero, se da cuenta que la felicidad que cree y que le enseñaron que va a ser concreta únicamente si está al lado de alguien sexo opuesto, no es tan cierta; que la felicidad de uno no debe depender nunca de la aceptación social, y que pensar y encerrarse en eso, es condenarse uno mismo a ser infeliz para hacer felices a quienes no lo merecen, a aquellos que tienen una concepción bastante primitiva de la felicidad y de la normalidad.
Posterior a todas esas “especies de fases” por las que uno atraviesa, se comienza a pensar el amor en la homosexualidad, en la necesidad de contención, lógicamente sexual, pero por sobre todas las cosas, sentimentales; los gays sentimos, amamos, queremos a alguien a nuestro lado para dar y recibir, para compartir. El sexo en los homosexuales cumple el mismo papel que en los heterosexuales; se lo vive igual, dado que, como ya expliqué en otra oportunidad textual, ser gay no es sinónimo de perversión, de lujuria, de sida, de promiscuidad, ni mucho menos. Pero esta instancia es compleja en el hecho de que uno no sabe cómo o dónde puede llegar a conocer a alguien.
La homosexualidad, hasta que no está asumida públicamente y hasta que uno se libera de los prejuicios, instala el ejercicio constante del autoanálisis, de la necesidad de darle un rumbo a la propia vida, de allanar el terreno para evitar sorpresas no gratas, entre otras cosas. Por ende, quien escribe piensa que hay que tomar la homosexualidad, como ya lo dijo otras veces, como un obstáculo más en la vida, que si toma gran magnitud, es únicamente porque uno lo permite,  dado que en cierto modo uno regula cuánta importancia debe darle a las cosas. Si bien no es de los obstáculos más fáciles por todo lo que conlleva, tal vez tomarse el tema con tanta importancia sea actuar como un masoquista. La homosexualidad no condena a la infelicidad; dado que uno mismo es únicamente quien puede decidir cómo vivirla y cómo tratarla. En síntesis: uno es lo que decide ser.
“Después de la tormenta sale el sol”, dice una frase, y sin intenciones de ser cursi la tomo para explicar que, después de asumir el tema-problema del que estuve hablando, habrá una recompensa y vendrán tiempos de calma; pero sólo si uno se lo permite.
Federico
17/07/12