sábado, 5 de octubre de 2013

Porque te extraño

Una vez más me dirijo a vos. A vos que no te veo
Porque tu ausencia duele, porque tu ausencia se huele
Porque tus lágrimas ya no están o “están secas”,
porque las cartas estás dispersas en la mesa.

Me dirijo a vos, porque ya no río,
porque a mis recuerdos me los quitó aquel día frío.

Me dirijo a vos porque extraño tu presencia,
Porque extraño tu abrazo, 
tu cara, tu alma y tu adolescente inconsciencia.

 Me dirijo a vos porque te extraño, a vos que creí conocerte,
 pero que al final resultaste un extraño.

Federico
11/09/13




sábado, 14 de septiembre de 2013

...

Presentía que el mundo se le venía abajo y una voz le acobardaba. Bajaba la cabeza, pero los fantasmas lo atravesaban. Corría, pero el piso retrocedía y entonces cada paso que daba era en falso. El resto de los habitantes de su planeta lo despreciaban. El día sólo era noche y la luna, deprimida, no salía a dar su bendición. Sin embargo, paulatinamente, alma y razón comenzaron a entrelazarse y empezaron a allanar el camino (siempre supo que el cerebro era su segundo órgano favorito y que la razón no debía ser obviada). Los fantasmas disminuían; los habitantes: eran transparentes o simplemente ya no prestaban atención, pues la víctima variaba. Los componentes de su corazón le hacían sonreír y continuar, ya que la pena de a poco se esfumaba y como resultado estaba algo desgastada, un tanto difusa. Mañana no era hoy y así nada se podía adelantar… afortunadamente. Dolores añejos visitaban su cuerpo, pero cumplían su ciclo; al fin y al cabo, la felicidad consistía en momentos que se alternaban, de modo que pudo comprender el porqué de cuando le dijeron que valdría la pena pero que no sería fácil ni mucho menos libre de tristezas.
Su transcurrir le resultaba monótono. La soledad sentimental le aquejaba un tanto. Una extraña sensación entre vacío, cansancio y una rutina agitada, no contribuían a que el sujeto se planteara un cambio considerable. El sendero allanado tenía planes de ensancharse aún más, pero  tomar la decisión de concretarlo no era fácil.

No era común en él proyectar demasiado a futuro, o al menos no temas claves de su vida, ya que no era el ser más optimista y sabía entonces que pensar en exceso no lo iba a ayudar. Sucesos de todo tipo se desarrollaban en su vida, nada extraños ni tampoco épicos; nada decisivos, ni tampoco emocionantes. A veces sentía miedo a que la invariable tonalidad de su vivir provocara un quiebre en su vida y esto lo desestructurara un poco. No era propenso ni alentador de los cambios bruscos ni tampoco de aquellos un tanto grises al comienzo. Era bastante cobarde, no obstante algunas veces su valentía le sorprendía. No es que tenía dudas acerca de sí mismo, sino que algunas veces desconocía ciertas actitudes y decisiones que tomaba.
Federico

sábado, 10 de agosto de 2013

Ojos caídos

Ojos caídos, transparente tu mirada
Tu despertar, una fría mañana.
Un aroma a café que me invade, que me llama.

Un cielo gris no sacude mi alma.
No verte al alba enfría mis sábanas.
Esa ausencia… me mata.

Un pájaro golpea mi ventana.
El ave me cuenta que allá afuera una vida se desata,
Que tus ojos han provocado una desgracias que no para.

Mas ya no tiemblo, mas ya te entiendo.
Tu culpa no era tuya.
Tu mirada no era profunda.
Era mi alma, mi alma que no se percataba.

Te dedicaré mis lágrimas y mis memorias.
Te llevaré flores, te llenaré de canciones.
Agradeceré por haberte conocido…

Pero hoy rogaré conocerte.


Federico

viernes, 9 de agosto de 2013

No temas

Este es otro del año pasado.


No temas. No, no temas. Naciste libre, para dar rienda suelta a tu vida, para demostrarle al mundo que un humano también es capaz de volar. No temas, porque el tiempo hará su trabajo: congelará los relojes en alegrías y momentos para que puedas volver a ellos cuando un impulso te falte. No temas, tu alma está esperando que la movilices, que seas tú mismo el norte y la desorientación.

No temas, que tus miedos serán noticias e inmediatamente olvidos, pues si no lo son al menos para ti, la libertad puede que te falte.

¡Oh razón, ¿por qué me castigas?! ¿Por qué te contradices? ¿Será que debo desterrarte para alcanzar el vuelo y trasportarme hacia el nodo al que pertenezco? Si es así, pues entonces vete de mí, porque siembras los peores terrores en mis pensamientos y delirios, y cosechas vendas que me amarran, que me ciegan, que me callan.

Quiero contemplar la realidad, quiero dejar de ser un habitante de la caverna de aquella tan famosa alegoría. Ponle nitidez a mis ojos, que tanta incertidumbre está generando una lucha interna en mi cuerpo.

Dibujo bosquejos de certezas, camino todos los planos, pero ni siquiera sé con claridad sobre qué transcurro últimamente. Busco llenar vacíos, recomponer tristezas; busco en el espacio, en ese infinito mundo de huellas perdidas… de pasados olvidados, de olvidos forzados, de olvidos protectores, de manchas dolorosas. Busco un aliento y lo hago en el polvo, entre cachivaches esperanzados de reconstruir un mapa frágil, pero un camino hacia la potencial verdad.


Es difícil decirte que no temas… pero no dejes de intentarlo.
Federico
30/11/12

viernes, 26 de julio de 2013

El otro yo perturbador

Y te veo, con la mirada perdida, tus labios contraídos y el dolor resumido en una lágrima. Divagas, caminas sin sentido por senderos grises que te llevan a la nada. Espirales, remolinos, figuras circulares. El infinito. El más allá. El allá que nunca es aquí. ¿Cómo expresarte la forma en que te ves? ¿De qué forma te explico lo que me causa imaginarte?
Tu rostro sucio, tu cuerpo lastimado, tus ropas ajadas. Aquel lino alguna vez inmaculado que intenta esconder tus heridas, pero que se deja caer en el triste destino de terminar percudido por el malestar hecho sangre.
No pierdas el tiempo. Regresa, no necesitas irte. Donde quiera que vayas no está tu renacer; y tal vez aquí tampoco, pero este es terreno conocido y aunque paradójico suene, quizá te queda cómodo. Tus pies están cansados, tus fuerzas no son las mismas; no confías en ti, se ve que no sabes quién eres. Pero qué más da. Nada va a cambiar, el sufrimiento es un componente tan tuyo, que dudo que tengas escapatoria.

Sí, soy tu conciencia, y hoy te obligo a que caigas. 

Federico
junio, 2013

miércoles, 10 de julio de 2013

Segundos Incandescentes

Segundos incandescentes, flores cortadas, una poción de lágrimas y sonrisas; un alma sentida que siente golpes, que calla y grita, pero que sonríe cada vez que puede, aunque por momentos un “no sé” deambulante y molesto se lo impida. Pájaro quiso ser y volar más allá de “las voces malas”; pero no más que pequeño e indefenso se sintió.  Encuentra su lugar constantemente con la misma rapidez que lo pierde. Es nómade y sedentario, es multipolar, es camaleónico. Es una persona más, si bien sabe que hay algo “especial”.  Cree que puede con todo y una vez más la duda le aqueja. Se sorprende porque ve estrellas, porque se alivia, porque se mueve, porque algo lo motiva.
Sus manos lo libran, las letras y los trazos. Garabatos y borradores son su cable a tierra, su sentir, su expresión, su secreto y su inconsciente. Son todo lo que él es, son todo lo que siente y lo que vive, todo lo que anhela, todo lo que lo distrae, lo que sueña, lo que le cuesta expresar y lo que no quiere decir.

Es todo lo dicho y no es nada eso… 
Federico

jueves, 4 de julio de 2013

Líneas

Nadie dijo que esto iba a ser fácil, y estaban en lo cierto; pero de la misma forma, nadie dijo que esto iba a ser tan satisfactorio, ¡y sí que lo es!
¿Por qué debo hacerte feliz? ¿De qué me sirve tu felicidad si no es la mía y ni intenta serlo? ¿Por qué debo resignar mis alegrías para continuar formando parte del circo y la fantasía en que estás inmerso? ¿En qué te afecto?
No eres tan bueno como te crees y tus pensamientos tampoco cayeron del cielo. Un halo de falsedad se asoma atrás de ti, rasgos de grandeza, superioridad y orgullo se ven constantemente en tu actuar. No te creas normal, no te queda bien; y esta vez te lo digo en serio.
Seguramente me ignorarás, sentirás furia al notar mi presencia, querrás demostrar tu valentía y paradójicamente mediante la cobardía y la suciedad de la violencia. Pero, qué más da, si lo vivido, aunque sea escaso, me demostró que los golpes físicos son los menos dolorosos.
¿El amor? Eso sí que me dio gracia. Al parecer no está en mi destino más próximo. Pareciera no ser el tiempo, ¿verdad? No digo que lo necesito, pero quién no lo anhela. La soledad, a veces se siente demasiado…sola, quizás. Y sí, valga la redundancia. Y sí, estoy un poco desequilibrado y mis pensamientos son convulsos y desordenados, casi como si estuvieran pintando las sombras, un esbozo de mi personalidad. Es que si no expresaran un poco de mí, entonces exteriorizar las cosas me costaría un tanto más de lo que ya me cuesta.
¿Qué sería de mí sin ti? No sé; y es que en realidad no sé a quién me dirijo… pero a la vez se me ocurren tantos destinatarios. ¡A cuántos podría formularle este interrogante! No voy a negar que esto me muestra muy dependiente y rodeado de esos objetos de valor tan imprescindibles para el ser; y tengamos en cuenta que cualquiera que me lo discutiera estaría mintiendo.
Las líneas siguen, las letras también. El contenido tal vez se haya estancado uno o más párrafos atrás, pero mi mente no; ella continúa, divaga, da vueltas, canta; luego puede que entristezca, pero inmediatamente a continuación gritará y comenzará a pintar; entonces seguirá funcionando y  sin tener la certeza de poder parar, de si le resultará favorable descansar un instante.

Federico
Agosto, 2012